Los tableros reciclados de Plástico Precioso se elaboran con garrafas y otros residuos de polietileno, como tapones, incluyendo la posibilidad de utilizar el propio residuo del cliente.
Triturados y transformados mediante calor y presión, se convierten en planchas para nuestro mobiliario urbano, destacando por su resistencia a las inclemencias del tiempo y a agentes externos como la carcoma y las termitas.
Fácil limpieza de grafitis, sin necesidad de mantenimiento, y una vida útil que supera a la madera convencional, aportando durabilidad y versatilidad.
Una elección sostenible y comprometida con la preservación del medio ambiente.